lunes, 12 de octubre de 2009

Llegó el momento para una nueva Constitución: Céleo Alvarez Casildo


Domingo, 11 de Octubre de 2009 22:24
Ceiba - En el Día de la Raza, los garífunas conmemoran 517 años de resistencia indígena, negra y popular, en medio de una crisis política e institucional que les afecta aun más sus ya precarias condiciones socio-económicas.

Contrario a otros años, esta vez los afrodescendientes callan sus tambores y sus matracas. No saldrán a las calles, porque no existen condiciones idóneas en el ámbito político, ni económico.

El dirigente comunitario Céleo Alvarez Casildo sostiene que la lucha de los negros en este país, lleva más de 500 años, sumergidos en el olvido de los gobiernos de siempre, con poca asistencia para paliar sus necesidades.

Señala que en pleno siglo XXl, aún existen comunidades remotas como su natal Plaplaya en la Mosquitia, donde no hay los servicios mínimos para vivir, como agua potable de buena calidad, electricidad o acceso a la educación secundaria.

Zulma Valencia, de la Organización Negra Centroamericana (Oneca), explicó que el Día de la Raza es una fecha propicia para recordar aquel 12 de octubre de 1492, cuando se concretó el llamado "encontronazo de tres mundos, que representa la deplorable y más prolongada violación de los derechos humanos de los pueblos indígenas de las
Américas y consecuentemente de millones de personas africanas y afrodescendientes".

Céleo Alvarez Casildo, quien es presidente de la Organización de Desarrollo Etnico Comunitario (Odeco), señala que para los africanos y afrodescendientes, significó “la tragedia más gigantesca de la historia humana por su magnitud y por su duración”, conocida como la trata de negros transatlántica.

altLos afrodescendientes no saldrán a conmemorar los 517 años de presencia en Honduras, debido a la crisis política que vive el país.
"Hoy como ayer, los afrodescendientes luchamos contra las injusticias recetadas por organismos internacionales de Occidente que aprendieron muy bien la receta ambiciosa de sus ancestros: riqueza y opulencia a costa del sacrificio de millones de personas", apuntó.

Los pueblos y comunidades chortís, tolupanes, lencas, afrodescendientes de habla inglesa, tawahkas, misquitos, nahuas, pech y garífunas, se debaten en deplorables condiciones de pobreza, discriminación racial, exclusión y marginalidad sin precedentes, la batalla constante por el reconocimiento de sus derechos.

"No cabe duda que la indiferencia de los gobiernos ha jugado un papel crucial en la continuación del neocolonialismo y de la aplicación inmisericorde del modelo económico neoliberal, afectando severamente los intereses de estos pueblos y de las mayorías aglutinadas en los sectores populares", señaló.

LA CONSTITUYENTE
"Nosotros reiteramos nuestra condena al golpe de Estado y hacemos el llamamiento para que se logre la reconciliación nacional, para lo cual proponemos las reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas y la convocatoria a un plebiscito para que la ciudadanía se pronuncie por una nueva Constitución".

Para los negros, este momento que vive el país, si bien es cierto les afecta como a todos, representa una oportunidad histórica para cambiar el rumbo de Honduras y que las grandes mayorías se vean beneficiadas.

Es evidente, dice Céleo Alvarez, que nos encontramos ante una frágil institucionalidad en cuanto a la impartición de la justicia, seguridad alimentaria, seguridad ciudadana, participación política y la defensa de los derechos humanos.

Son alarmantes los índices de criminalidad, corrupción e impunidad y deterioro del nivel de vida en el campo y la ciudad, situación agravada a partir del golpe de Estado ocurrido el pasado 28 de junio de 2009, apuntó.

Añadió el dirigente que la clase política y económica tradicional implementa diferentes mecanismos para controlar la cosa pública.

"Los grupos de poder, acostumbrados a saquear y a controlar los poderes del Estado, no duermen, especulan, calumnian y levantan falsas expectativas cuando consideran que pueden ser afectados sus leoninos intereses".

Dijo que es urgente garantizar la libertad de expresión, de movilización pacífica y la seguridad personal de todos los ciudadanos, evitar la represión y otras violaciones de los derechos humanos.

Así como conjugar esfuerzos para impedir que se regrese a la temible, retrógrada y tenebrosa década perdida de los años 80, garantizando los derechos y libertades contemplados en la Constitución de la República y en los convenios internacionales.

Por eso, Céleo Alvarez Casildo considera que ha llegado el momento para redactar una nueva Constitución, mediante la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, en la cual se tome en cuenta a las grandes mayorías.

SELVIN FERNANDEZ
Publicado por:http://www.tiempo.hn/secciones/el-pais/5406-llego-el-momento-para-una-nueva-constitucion-celeo-alvarez-casildo

domingo, 27 de septiembre de 2009

EEUU expulsa de su país a Bianca Micheletti

Tegucigalpa, 27 de septiembre (Télam).- El gobierno de Estados Unidos deportó hoy a Honduras a una hija del presidente de facto de este país, Roberto Micheletti, que prestaba servicios en la embajada hondureña en Washington.

Bianca Micheletti llegó este mediodía al aeropuerto Toncontín, de Tegucigalpa, junto a Carmen Martínez y Gloria Alvarenga, que también fueron expulsadas por representar en Estados Unidos al régimen de facto de Honduras, informó la agencia noticiosa italiana ANSA.

El gobierno de Estados Unidos desconoce al régimen de facto que encabeza Micheletti, que usurpó el poder el 28 de junio a través del golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, quien está refugiado en la embajada de Brasil desde el lunes.
La llegada de las deportadas a Tegucigalpa coincidió con el arribo de una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que fue retenida en el aeropuerto por el régimen de facto, que le impidió su ingreso a Honduras. (Télam)

Publicado por resistenciamorazan

Pd. La comisión de la OEA al parecer además de retenerlos por horas en el aeropuerto fueron obligados a salir de Honduras.

Allí se engendra una revolución

El pasado 16 de julio dije textualmente que el golpe de Estado en Honduras “fue concebido y organizado por personajes inescrupulosos de la extrema derecha, que eran funcionarios de confianza de George W. Bush y habían sido promovidos por él.”

Cité los nombres de Hugo Llorens, Robert Blau, Stephen McFarland y Robert Callahan, embajadores yankis en Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, nombrados por Bush los meses de julio y agosto de 2008 y que los cuatro seguían la línea de John Negroponte y Otto Reich, de tenebrosa historia.

Señalé la base yanki de Soto Cano como punto de apoyo principal del golpe de Estado y que “la idea de una iniciativa de paz a partir de Costa Rica fue transmitida al Presidente de ese país desde el Departamento de Estado cuando Obama estaba en Moscú y declaraba, en una universidad rusa, que el único Presidente de Honduras era Manuel Zelaya”. Añadí que “con la reunión de Costa Rica se cuestionaba la autoridad de la ONU, la OEA y demás instituciones que comprometieron su apoyo al pueblo de Honduras y lo único correcto era demandar del Gobierno de Estados Unidos el cese de su intervención en Honduras y retirar de ese país la Fuerza de Tarea Conjunta.”

La respuesta de Estados Unidos, tras el golpe de Estado en ese país de Centroamérica, ha sido pactar con el Gobierno de Colombia un acuerdo para crear siete bases militares, como la de Soto Cano, en ese hermano país, que amenazan a Venezuela, Brasil y todos los demás pueblos de Suramérica.

En un momento crítico, cuando se discute en una reunión cumbre de Jefes de Estado en Naciones Unidas la tragedia del cambio climático y la crisis económica internacional, los golpistas en Honduras amenazan con violar la inmunidad de la Embajada de Brasil, donde se encuentra el presidente Manuel Zelaya, su familia y un grupo de sus seguidores que fueron obligados a protegerse en ese recinto.

Está probado que el gobierno de Brasil no tuvo absolutamente nada que ver con la situación que allí se ha creado.

Es por tanto inadmisible, más aún inconcebible, que la Embajada brasileña sea asaltada por el gobierno fascista, a no ser que pretenda instrumentar su propio suicidio, arrastrando el país a una intervención directa de fuerzas extranjeras como ocurrió en Haití, lo que significaría la intervención de tropas yankis bajo la bandera de Naciones Unidas. Honduras no es un país lejano y aislado en el Caribe. Una intervención de fuerzas extranjeras en Honduras desataría un conflicto en Centroamérica y crearía un caos político en toda América Latina.

La heroica lucha del pueblo hondureño, después de casi 90 días de incesante batallar, ha puesto en crisis al gobierno fascista y pro yanki que reprime a hombres y mujeres desarmados.

Hemos visto surgir una nueva conciencia en el pueblo hondureño. Toda una legión de luchadores sociales se ha curtido en esa batalla. Zelaya cumplió su promesa de regresar. Tiene derecho a que se le restablezca en el Gobierno y presidir las elecciones. De los combativos movimientos sociales están destacándose nuevos y admirables cuadros, capaces de conducir a ese pueblo por los difíciles caminos que les espera a los pueblos de Nuestra América. Allí se engendra una Revolución.

La Asamblea de Naciones Unidas puede ser histórica en dependencia de sus aciertos o errores.

Los líderes mundiales han expuesto temas de gran interés y complejidad. Ellos reflejaron la magnitud de las tareas que la humanidad tiene por delante y cuán escaso es el tiempo disponible.

Fidel Castro Ruz



Septiembre 24 de 2009

1 y 23 p.m.

Lula: Brasil no cumplirá ultimátum de gobierno interino de Honduras

12:27 PM Porlamar.- El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo hoy que no cumplirá el ultimátim de 10 días que dio el Gobieno interino de Honduras para definir el estatus del depuesto Manuel Zelaya, refugiado desde hace días en la embajada brasileña en Tegucigalpa, informó Reuters.

El mandatario brasileño agregó que las leyes internacionales protegen la sede diplomática y exigió una disculpa del gobernante interino, Roberto Micheletti.

"Brasil no tolerará un ultimátum de un Gobierno golpista", dijo Lula a periodistas tras participar en una cumbre América del Sur-Africa que se celebra en la isla de Margarita.

El Gobierno, que asumió el poder tras el golpe de Estado militar contra Zelaya el 28 de junio, pidió el sábado a Brasil que su embajada en Honduras no sea utilizada para llamar a la insurrección y dio un plazo de 10 días para que clarifique la condición de Zelaya antes de "tomar medidas adicionales", que no fueron especificadas.

"Si entran por la fuerza, estarán cometiendo un acto que rompe las normas internacionales", agregó Lula.

Zelaya entró clandestinamente en el dividido país centroamericano y se atrincheró en la embajada brasileña el lunes, donde está en condición de huésped, presionando para recuperar la presidencia.

Lula había dicho que el presidente depuesto, cercano aliado de Hugo Chávez, podría quedarse allí el tiempo que quisiera.

Publicado por resistenciamorazan

Nuestra solidaridad con Radio Globo Honduras, Radio Progreso y Canal 36 Cholusat Sur.
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Arremeter contra la libertad de expresión recrudecerá las violaciones a los Derechos Humanos!
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Resistamos! Profundicemos la lucha y avancemos hasta vencer!
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Es una lucha de la vida contra la muerte!
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Viva el pueblo de Honduras y su resistencia popular!
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Publicado por Honduras en lucha!

Crónica desde Tegucigalpa Terror en las noches de Honduras

Ángel Palacios
Rebelión


En las noches de Honduras impera el terror. La dictadura ha convertido Honduras en una inmensa cárcel donde las noches son aprovechadas por jaurías de policias y militares que allanan, torturan y saquean.

De noche en Honduras lo que recorre las calles es el terror con botas, cascos y uniformes. Vehículos con militares y policías encapuchados patrullan las calles en las noches disparando contra los barrios y casas. Salen a toda velocidad de las comisarías para regresar al poco tiempo con las camionetas repletas de ciudadanos golpeados, humillados, sangrantes...

La noche con toque de queda es el escenario preferido por los sabuesos. El toque de queda, sin garantías constitucionales, sin cámaras de televisión ni multitudes en las calles, es el momento que aprovechan los perros de la dictadura para sembrar el terror. Anoche pudimos recorrer varios barrios (colonias) y esto fué lo que vimos:

Nos avisan que en una de las escaleras de un barrio un comando policial llegó de forma intempestiva y van a allanar una vivienda. Se trata de la casa de una pintora muy conocida en el vecindario. Al doblar de una escalera 8 policías como gatos en la oscuridad rodean la casa. La casa está pintada de rosado y tiene un grafitti contra el golpe en la fachada. Los policías golpeaban la puerta con palos. Rompen los vidrios de la ventana. Uno de los policias con una bomba lacrimógena en mano calcula el ángulo para lanzarla adentro de la casa. El vehículo identificado como Policía Nacional los espera en la parte de abajo de las escaleras. El policía que conduce, da la voz de alerta de que un grupo de periodistas los estamos grabando. El jefe de la operación (subcomisario García) nos tapa el lente de una de las cámaras. Otros se tapan el nombre cosido en su chaleco. Hay vecinos que abren sus puertas y ventanas confiados en la presencia de la prensa internacional y les gritan, los denuncian. Los policías tratan de replegarse. El policía identificado como García se justifica argumentando que él vive en ese vecindario y que no soportaba que su vecina hubiese pintado en la fachada: "GOLPISTAS: EL MUNDO LOS CONDENA", "VIVA MEL". Ese fue el argumento del funcionario para desatar el terror contra una humilde mujer. Miembros de organizaciones de Derechos Humanos y del Frente de Abogados contra el Golpe se hacen presentes y los policías huyen acosados por la denuncia. La mujer, que temerosa al fin abrió la puerta, también salió del barrio. Fue a dormir a un lugar seguro, ante la amenaza de que volviesen a por ella más tarde.

Un joven como de 20 años camina por una calle oscura en plena noche. Tiene el rostro bañado en sangre y una herida en la frente de unos 5 centímetros. Va descalzo. Nos explica: estaba en la puerta de su casa cuando una camioneta de la policía apareció en su calle y sin mediar palabra se bajaron y le golpearon entre varios. Lo tiraron encima de la camioneta y arrancaron con él. Mientras daban vueltas y lo pateaban, le revisaron los bolsillos despojándolo de un celular y de su reloj. Seguía tirado en el piso de la camioneta mientras escuchaba a los policías discutiendo sobre quién se quedaba con el reloj y quién con el celular. Lo dejaron botado lejos de su casa. El joven no quiso hacer la denuncia. No quería más "clavo" con la policía, estaba aterrorizado. Sólo pedía que lo lleváramos a su casa.

Otro joven es detenido en la esquina de su barrio. Antes de montarlo en la camioneta, cuatro policías le dan una paliza. Luego le vacían un pote de pintura en spray en la cara. El joven respira con dificultad. Nos cuenta en el hospital mientras le limpian la pintura de los ojos inflamados por los golpes que uno de los policías le decía mientras lo golpeaba: "¿No sos de la resistencia? Pues resiste!".

En un puente hay una alcabala. Nos detienen y entablamos conversación con los policías sobre cualquier tema para poder seguir. Un vehículo que pasa por allí se da cuenta de la alcabala y retrocede lentamente. Uno de los policías que nos dió el alto, mira al carro retrocediendo y nos invita divertido a ver lo que va a pasar, pero obligándonos a tener las cámaras apagadas. Bajo el puente, por la calle que tomó el carro que trató de evitar la alcabala, hay un grupo de policias cazando a los que traten de evadirse. Lo detienen. Desde arriba del puente no se ve bien pero se oye... se oye la puerta que se abre... se oyen la rabia y los insultos de los policías, los golpes contra el carro... se oyen otros golpes y los gritos del conductor. No oímos más. El carro siguió al rato.

Se oyen disparos en una avenida que va paralela a un barrio popular. Una camioneta llena de policías es la que dispara en la noche, a ciegas contra las casas del barrio. Van despacio. Nada los amenaza. Disparan una y otra vez. Ni siquiera apuntan. Sólo siembran el terror a su paso.

En una comisaría a medianoche, los miembros de organizaciones de derechos humanos, abogados y prensa internacional preguntan por los detenidos, que acabamos de ver que bajaron de una patrulla pick-up (eran como 10). Sarcásticamente, el oficial nos dice que allí no tienen a nadie preso. Pero los presos gritan que son de la resistencia. Gritan sus nombres. El oficial sigue negando lo que es evidente. La insistencia de los abogados y de los defensores de los derechos humanos logra que suelten a la mitad de los detenidos y que un médico venga a esa hora a constatar el estado físico del resto. Todos golpeados, sangrando. En la mañana, los abogados de la resistencia lograron que los soltaran.

En otra comisaría, tras un portón negro, se escuchan las voces de al menos una veintena de personas recitando sus nombres. Afuera unas cuantas madres y esposas tratan de establecer contacto con su familiar, tratan de reconocerles la voz. Los uniformados ríen ante la escena. Se acercan y golpean contra el portón... y contra los familiares.

En otro barrio, en las alturas de Tegucigalpa, alrededor de 40 uniformados, entre policías y militares, avanzan apuntando fusiles de guerra hacia las casas. Cuando se pregunta quien es el comandante de esa operación todos los uniformados nos señalan a un militar. Éste dice que es una operación de rutina, porque el "gobierno no va a seguir permitiendo desórdenes" y que "lo que pase a esa hora no es su responsabilidad porque hay toque de queda". Las credenciales de prensa internacional y de organizaciones humanitarias logran difícilmente abrirnos paso y continuar. Los uniformados se alejan. Las luces de las casas en el barrio se van encendiendo a medida que el escuadrón del terror se aleja. Nadie sale, pero se oyen gritos: "Asesinos", "Urge Mel", "Viva la Resistencia".

Estos son apenas algunos casos de los que pudimos ver en una noche. Todos los días ocurre lo mismo. No se sabe cuántos detenidos hay cada noche. No se sabe cuántos cuerpos son rotos, maltratados, humillados en las noches de Honduras. No se sabe cuántas mujeres son violadas. No se saben los nombres, las edades, no se conocen los testimonios... porque para eso son los toques de queda. Para que la jauría de asesinos que sostienen esta dictadura siembren el terror sin que trascienda a los medios y para que las víctimas se inmovilicen y no hagan la denuncia.

En las noches de Honduras no brillan las estrellas. Sólo las luces de las patrullas y la sangre de los que caen en manos de la jauría uniformada. Botas y más botas en las calles, en las espaldas, en los rostros de los hondureños. Y a pesar del terror que siembra cada noche la dictadura, no hay miedo. La resistencia continúa.

Cuando sale el sol, hay marchas, tomas de calles, movilizaciones pacíficas pero desafiantes y contundentes. Los que se curan de las heridas quizás no los veamos durante algunos días en las protestas, pero la voz se corre y la indignación por lo que está pasando hoy en Honduras hace que muchos más se incorporen. 90 días de resistencia. Cuerpos contra balas. Los organismos de derechos humanos dan cuenta de más de 600 detenidos de los que se tiene conocimiento. Pero muchos son detenidos y torturados en la noche y no denuncian por miedo. Honduras necesita que el mundo reaccione más rápidamente ante la terrible violación a los derechos humanos que está ocurriendo. La diplomacia no basta. Es urgente que el mundo actúe, aquí en Honduras y ahora.

PD: Las organizaciones de derechos humanos y abogados solidarios hacen una labor incansable por atender a las victimas, por acompañar las denuncias, por llevar registros. Pero no tienen recursos. No cuentan con lo mínimo. No tienen cómo llenar el tanque de gasolina para trasladarse a los lugares, no tienen saldo en los teléfonos para hacer las llamadas necesarias. Y aun así hacen magia para defender los derechos de sus compatriotas. Llevan 90 días haciendo magia y es mucho lo que logran. La sede de Cofadeh está llena a toda hora de gente que va a denunciar los atropellos vividos, y llena también de gente que va a apoyar su labor. Muchos y muchas dirigentes de estas organizaciones de derechos humanos han sido perseguidos, encarcelados para tratar de acallarlos. A pesar de las dificultades siguen siendo el único lugar a donde acudir para buscar refugio ante la represión. Es urgente la solidaridad pueblo a pueblo, que los organismos de derechos humanos de otros países, los comités de solidaridad se pongan en contacto con ellos y los apoyen, divulgen sus denuncias, envíen apoyo a esas organizaciones que en Honduras luchan contra el Terror de la Dictadura.

Tegucigalpa, la ciudad de la furia


Sábado 26 de Septiembre de 2009 12:44

Allan McDonald

26-09-2009

Amanece.

He cruzado mis recuerdos con paso firme y me he detenido en la esquina de la historia, bajo el semáforo de color verde olivo, para que pasaran raudo los tanques militares. Entonces, he recordado mi infancia de luces perdidas, cuando jugaba en aquel jardín de flores disecadas, bajo la luz incandescente de los ojos de Dios, y me he puesto a ver mis muñecos de plástico, que salían en los cereales de Cornflakes de una época pasada de moda, en la que jugar con soldaditos era la alegría de la vida. Hoy, verlos de verdad es la angustia de la vida, el horror de sus ojos demoledores de espanto y ese caparazón de metal en sus pechos, como animales mitológicos de una era neolítica ya superada por los paleontólogos del fin del mundo.

La ciudad de Tegucigalpa es un campo de concentración, una ciudad minada de odios, un pueblón enmarañado de botas que destruyen la hierba de la esperanza en cada paso y se ensañan en que nunca más vuelva a crecer. Aunque la flor de la resistencia crezca en el asfalto de sus pasos torcidos.

En cada acera, en cada calle, en cada callejón, va en estampida la fuerza de la lucha contra ese monstruo de metal brillante, lustrado con las camisas de la miseria de esta Honduras; en cada carabina cabe el odio y la utopía, en cada camiseta verde cabe el cuerpo del delito, en cada ojo está la lágrima de amor por rescatar el país de los orangutanes falsificados de una selva fosforescente de luciérnagas políticas sin gloria.

El semáforo se pone rojo, ya es hora de que se detengan las caravanas de hierro podrido y se paren los dinosaurios del basurero universal de la historia, ya va siendo hora de encender esa luz del rojo digno que pondrá fin a la furia desbocada de esta caballeriza metálica que aplasta una esperanza según ellos existente, pues están convencidos de que todo el país se resume en un M-16.

Mis muñecos de plástico se han caído en el jardín, se extravían entre la maleza de hojarasca y remolinos secos del invierno. Corro a donde mi papá, para que me auxilie. Son mis únicos juguetes y el viejo, que está leyendo un librito de Honoré de Balzac, me dice en el oído, despacito, como un secreto de Estado sin presidente: “Déjelos allí, que el plástico se derrite con el sol de la mañana”. Amanece.

Allan McDonald es dibujante hondureño.

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Publicado por Honduras en lucha!

Honduras: una reflexión sobre la represión desatada por el retorno del Presidente Zelaya. -Militares y policías: instrumentos golpistas de represión-



Leticia Salomón
Alai-amlatina


Teóricamente, las Fuerzas Armadas son una institución del Estado, creada y diseñada para la defensa de la soberanía e integridad territorial, en tanto la Policía es una institución orientada a mantener el orden público y la seguridad de las personas y sus bienes. Teóricamente también, la misión de las Fuerzas Armadas es la defensa del territorio ante una amenaza externa y la misión de la Policía es la protección de la ciudadanía ante la amenaza de la delincuencia común y organizada.

El golpe de Estado del 28 de junio puso en evidencia el carácter instrumental de ambas instituciones como cómplices del poder político y económico que produjo, sostuvo y sostiene el gobierno golpista, situación que se ha intensificado con el retorno del presidente Zelaya, lo que se ha puesto de manifiesto en diversos hechos que se detallan a continuación:

1. Participación decisiva en el golpe de Estado

Sin la intervención de las Fuerzas Armadas, el Golpe de Estado no se hubiera producido. El elemento determinante del golpe fue el control directo sobre las dos instituciones represivas del Estado, lo que permitió ver a militares y policías en las calles, cumpliendo su papel de contenedores y represores de la movilización social en contra del golpe de Estado. Ambas instituciones se definieron por el golpe de Estado, lo que significa que se definieron también en contra de todos los sector es que se opusieran al mismo, creando una situación compleja en la que estas instituciones del Estado, llamadas a defender los intereses generales de la sociedad, se convirtieron en instrumento represivo de un grupo golpista que llegó a controlar directa e indirectamente, los poderes del Estado.

2. Ideologización del discurso

En las causas que provocaron el golpe de Estado se entretejen zafios intereses personales, políticos y económicos que intentaron disfrazar como defensa del sistema ante la amenaza de Chávez. Los viejos fantasmas, articulados con nuevos y viejos temores, fue un recurso utilizado por los militares, asimilado por los policías, manipulado por los líderes religiosos y enarbolado por el discurso golpista para asustar a la ciudadanía y atraer la simpatía de los Estados Unidos ante la aventura golpista. Todos ellos coincidieron en la identificación del enemigo y del mal, y en la justificación de todos los recursos para combatirlo.

3. Protección privada a los golpistas

La reacción masiva contra el golpe de Estado y la identificación pública de los autores intelectuales y materiales del golpe de Estado, con sus residencias y sus empresas, provocó una mayor identificación de las instituciones represivas con los intereses de los golpistas y aparecieron de día y de noche, y con más intensidad cuando la resistencia salía a las calles, cuidando sus pertenencias, acompañando a sus familias y sirviendo de guardaespaldas privados del poder golpista.

4. Protección a los grupos de apoyo a los golpistas

La creciente presencia de la resistencia en las calles obligó a los golpistas a organizar su propio grupo de apoyo, del que formaban parte feligreses arrastrados por las iglesias; empleados públicos presionados por quienes les pagaban; trabajadores de la empresa privada obligados y estimulados monetariamente para participar; parientes de golpistas en su diversidad política, económica, mediática y religiosas, y más de algún ciudadano manipulado por los medios de comunicación al servicio del golpe de Estado. Las instituciones represivas de la resistencia contra el golpe de Estado, se convirtieron en instituciones protectoras de esos grupos con sus marchas blancas, impregnadas de un patriotismo trasnochado, de una democracia deformada, de una paz etérea y de una santidad saturada de malos presagios.

Mientras militares y policías acosaban y acosan a la resistencia esperando el momento adecuado para reprimirlos, acompañan a las marchas blancas en su recorrido, les abren paso, las protegen de cerca, eliminan obstáculos a su ruta, previenen peligros desde lugares estratégicos y cumplen con su papel instrumental al servicio del poder.

5. Estigmatización de la resistencia como delincuente

El posicionamiento de militares y policías al lado del gobierno de facto y la asociación de toda resistencia al golpe de Estado como el enemigo que hay que combatir, hace que todos ellos, militares, policías y demás golpistas, uniformen su discurso acusando a la resistencia de delincuente y asociando su condición delictiva con su condición de seguidores del presidente constitucional de la república. De ello participa la Policía que no ha terminado de aprender que los únicos llamados e emitir fallos de culpabilidad son los jueces, luego de una minuciosa valoración de los casos presentados por los fiscales del Ministerio Público. Anunciar en boletines públicos, como el del 23 de septiembre, que los seguidores del presidente Zelaya son delincuentes, es un posicionamiento parcializado, politizado, ilegal y éticamente cuestionable.

6. Exceso de fuerza en la represión de la resistencia

La represión que ha sufrido la resistencia en su larga lucha contra el golpe de Estado es sorprendente, por la furia desatada, el odio manifiesto y la violencia implícita: golpean con tubos de metal que han sustituido los tradicionales toletes de madera, utilizan palos con clavos para que los golpes sean más certeros, atacan en grupos, arrasan con mujeres, jóvenes y niños, se ensañan con los más indefensos, arrastran por el suelo a los jóvenes que detienen y se los llevan con rumbo desconocido. Esta situación se ha intensificado con la llegada del presidente Zelaya porque se han sumado los miedos de los golpistas con la vergüenza de las instituciones represivas por la llegada no detectada, la euforia de la resistencia y las tácticas de respuesta social focalizada en barrios y colonias, que los ha dejado en evidencia como incompetentes ante propios y extraños e incapaces de contener la respuesta social con los métodos represivos tradicionales.

7. Presión psicológica sobre el Presidente de la República

El presidente y las personas que se encuentran en la Embajada de Brasil se han convertido en blanco de la irracionalidad golpista, situación que se expresa en la intensificación de sonidos, ruidos intensos asociados con activación constante de fusiles, marchas de pelotones, iluminación intensa dirigida a la embajada. Este comportamiento irracional es indicativo de la desesperación asociada con la etapa final de un proceso en el que ellos han salido perdedores, pero también es una evidencia de los extremos a los que pueden llegar como instituciones represivas, cuando actúan sin ninguna ética y sin ningún respeto a las normas internacionales que regulan su papel ante la población civil.

8. Represión, intimidación y derroche de barbarie

Los militares y policías, obedeciendo de forma entusiasta las órdenes del presidente de facto de “mantener el orden, tranquilidad y seguridad en toda la geografía nacional”, reforzados por militares del interior del país y amparados por el toque de queda que deja en el desamparo y la indefensión a la ciudadanía en general y a la resistencia en particular, se dedicaron la noche del 23 de septiembre a visitar los barrios y colonias de la capital de la república, disparar balas de verdad, lanzar bombas lacrimógenas y gas pimienta, entrar por la fuerza a las casas de habitación, golpear con tubos y sacar a los jóvenes de sus hogares. Todo ello representa un ataque feroz contra la resistencia, una intimidación agresiva y una presión psicológica y física para impedir que la misma siga en las calles haciendo demostraciones de fuerza como la que se produjo el día de hoy. El saldo de heridos, golpeados y apresados en esa noche fue muy alto, provocando confusión por desconocer el lugar a donde condujeron a los detenidos sin ninguna garantía a su seguridad personal, en el mismo estilo de la seguridad nacional aplicado en nuestro país en la década de los ochenta. La violencia e irracionalidad del comportamiento militar y policial hizo pensar a la ciudadanía que estos se encontraban bajo los efectos de las drogas, situación que fue percibida en distintos puntos del país pero con más intensidad en la capital. Estos actos constituyen la antesala y la preparación de condiciones para que el gobierno golpista haga una demostración de apoyo popular artificialmente construido, sin una resistencia que empañe las imágenes que quieren lanzarle al mundo, particularmente a los que están reunidos en la Asamblea de la ONU. Los militares y policías se preparan también para facilitar y garantizar la llegada de la fuerza de apoyo al gobierno de facto a lugares estratégicos como la Casa de las Naciones Unidas o la misma Embajada de Brasil en donde se encuentra el presidente constitucional de la república.

La llegada del presidente Zelaya no provocó la confrontación de sus seguidores con los grupos golpistas, como vaticinaban algunos analistas internacionales que intentaron impedir el retorno del presidente Zelaya. Pero sí ocurrió lo contrario: un incremento de la represión del régimen golpista contra las actividades pacíficas de la resistencia, imposición de un toque de queda de 50 horas continuas en todo el país, que impedía el derecho ciudadano a la libre movilización, situación que llevó al límite la paciencia de la ciudadanía y obligó al gobierno de facto a interrumpir por siete horas el toque de queda, para evitar la amenaza de saqueo generalizado de supermercados y bodegas por parte de una población desesperada por el agua, las medicinas y los productos alimenticios básicos.

Reflexión final

Estamos en presencia de una clara politización de las Fuerzas Armadas y de una confirmación de la militarización de la Policía en su concepción, metodología y prácticas cotidianas. La agresividad, irracionalidad e impunidad con que actúan las instituciones represivas del Estado, evidencian la misma actitud demencial de quienes los dirigen y apoyan, los cuales han traspasado el límite de lo aceptable. No pueden colocarse dos grupos en igualdad de condiciones, si uno de ellos tiene el monopolio del uso de la fuerza (militar y policial), el control de instituciones clave del Estado y la impunidad asociada a la complicidad de los otros poderes del Estado, y el otro se encuentra desarmado, indefenso y a merced de las instituciones del Estado que controlan la represión, la justicia y el presupuesto nacional.

- Leticia Salomón es Socióloga y economista hondureña, investigadora asociada del Centro de Documentación de Honduras (CEDOH), www.cedoh.org

El Presidente Zelaya y la valentía de una acción



Amy Goodman
Democracy Now


Manuel Zelaya, el presidente democráticamente electo de Honduras, está de regreso en su país tras haber sido derrocado por un golpe militar el 28 de junio. Zelaya apareció allí de forma inesperada el lunes por la mañana, anunciando su presencia en la capital, Tegucigalpa, desde la Embajada de Brasil, donde se refugió. Los hondureños comenzaron de inmediato a dirigirse a la embajada a mostrar su apoyo. La valiente acción de Zelaya se produce en una semana muy importante, en la que los líderes mundiales se encuentran en Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, a la que le seguirá la reunión de presidentes y ministros de economía del G-20 en Pittsburgh. El gobierno de Obama podría verse obligado, finalmente, a sumarse a la opinión mundial de oponerse decisivamente al golpe.

Aún no queda claro cómo ingresó Zelaya a Honduras. Le dijo a la prensa el lunes: “Tuve que recorrer durante quince horas, unas veces caminando, otras veces marchando, en diferentes lugares, a medianoche, porque yo quería celebrar el cumpleaños de la patria con el pueblo hondureño." Una fuente de la Embajada de Brasil dijo que es probable que se haya ocultado en el baúl de un auto, atravesando hasta 20 puestos de control en forma exitosa.

Cerca de la madrugada del martes, los seguidores que desobedecieron el toque de queda impuesto por el gobierno y que se encontraban frente a la Embajada de Brasil fueron dispersados en forma violenta con gases lacrimógenos y cañones lanza agua. Se cortaron los servicios de electricidad, las líneas telefónicas y el agua de la embajada, y las fuerzas armadas hondureñas pusieron un camión con altoparlantes allí, con el himno nacional hondureño a todo volumen. El lunes, la Organización de Estados Americanos (OEA) reiteró su reclamo por “la firma inmediata del Acuerdo de San José”, el acuerdo negociado por el Presidente de Costa Rica Oscar Arias, que reclama el regreso de Zelaya como presidente, con miembros del régimen golpista dentro del gobierno y amnistía para todos los que participaron en el golpe. Zelaya estuvo de acuerdo con los términos propuestos, pero el presidente del régimen golpista, Roberto Micheletti, los rechazó.

Luego del golpe del 28 de junio, la OEA suspendió de inmediato a Honduras del sistema de derechos de la OEA y solicitó la restitución inmediata de Zelaya. El 30 de junio, la Asamblea General de la ONU emitió un pedido unánime para “el reestablecimiento inmediato e incondicional de Zelaya en el poder”.

De modo similar, la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, en su cumbre en Quito, Ecuador, denunció formalmente el golpe. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA viajó a Honduras a fines de agosto e informó que las manifestaciones a favor de Zelaya “fueron interrumpidas por las fuerzas de seguridad pública, tanto la policía como las fuerzas armadas, provocando muertes, casos de tortura y maltrato, cientos de heridos y miles de detenciones arbitrarias”.

El 29 de junio, el Presidente Barack Obama dijo claramente: “El Presidente Zelaya fue electo democráticamente. Aún no había cumplido su mandato. Creemos que el golpe no fue legal y que el Presidente Zelaya continúa siendo el presidente de Honduras, el presidente electo democráticamente allí”. Pero las subsiguientes acciones -o la inacción- de Obama y de la Secretaria de Estado Hillary Clinton enviaron señales confusas. Mientras Obama utilizó en un principio la palabra golpe, los pronunciamientos oficiales sobre el tema evitaron el término, que, de ser utilizado, provocaría la suspensión obligatoria de la ayuda extranjera. En cambio, el gobierno de Obama desplegó una estrategia de castigo selectivo al régimen golpista, rescindiendo las visas a Micheletti y a otras figuras clave del golpe, y deteniendo el envío de la suma relativamente simbólica de 30 millones de dólares en ayuda.

La Secretaria de Estado, Clinton, dijo el lunes en una reunión con el presidente de Costa Rica, Oscar Arias: “Es imperativo que comience el diálogo, que haya un canal de comunicación entre el Presidente Zelaya y el régimen de facto en Honduras. Y también es imperativo que el regreso del Presidente Zelaya no provoque ningún conflicto ni violencia, sino que todos actúen en forma pacífica para tratar de hallar los puntos en común”. Las Naciones Unidas probablemente tomen medidas esta semana en apoyo a Zelaya. Zelaya dijo el martes desde la Embajada de Brasil en Tegucigalpa acerca de lo que espera ahora de Estados Unidos: “Que hagan respetar la Carta Democrática de la OEA. Que se convoque de manera urgente al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que se preparen para actuar con todas las actividades comerciales y económicas para hacer que esta dictadura entienda el mensaje”.

Está previsto que el Presidente Obama presida una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, siendo esta la primera vez que un Presidente de Estados Unidos preside la sesión. Costa Rica actualmente tiene un lugar en el Consejo de Seguridad, y podría, en teoría, plantear el tema de Honduras. Luego en Pittsburgh, donde se reúne el G-20 para evaluar y actuar sobre la crisis financiera mundial, el apoyo de Brasil a Zelaya podría ser un factor clave. Brasil, uno de los miembros del G-20, es por lejos la mayor economía de América del Sur y es un aliado y socio comercial clave de Estados Unidos. Con los gases lacrimógenos flotando en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa y un posible ataque armado contra la embajada por parte del régimen golpista para arrestar a Zelaya, esta semana Obama y Clinton finalmente podrían verse obligados a ayudar al pueblo hondureño a revertir el golpe.

http://www.democracynow.org/es/blog/2009/9/24/el_presidente_zelaya_y_la_valenta_de_una_accin

¿Cuánta represión apoyará Hillary Clinton en Honduras? -Destruyendo el regreso a casa de Manuel Zelaya-



Mark Weisbrot
Guardian.co.uk

Traducido para Rebelión por Marwan Pérez


Estados Unidos no debería permanecer impasible mientras el gobierno golpista de Honduras ataca brutalmente a los partidarios de Manuel Zelaya

Ahora que el Presidente Zelaya ha regresado a Honduras, el gobierno golpista -después de negar que estuviera allí- ha desatado una ola de represión para evitar que la gente muestre su apoyo a su presidente legítimo. Así es como la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, describió la primera fase de esta nueva represión de anoche en una conferencia de prensa:

"Creo que el gobierno impuso un toque de queda, para que la gente no esté en las calles y que no ocurran sucesos imprevistos”.

Sin embargo, los sucesos que esta dictadura está tratando de reprimir son muy previsibles. Una multitud completamente pacífica rodea la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde Zelaya se ha refugiado, para saludar a su presidente. Los militares utilizaron el toque de queda como una excusa para lanzar gas lacrimógeno, golpear y detener a la multitud hasta no dejar nada. Hay informes de decenas de heridos y tres muertos. La dictadura ha cortado la electricidad y el agua a la embajada y ha dejado sin luz a los pocos medios de comunicación independientes que quedan, así como a algunos barrios vecinos. Esta es la forma en que la dictadura está operando. Utilizan una estrategia muy brutal y muy simple.

La estrategia es la siguiente: controlan los medios de comunicación nacionales, que se han desplegado para convencer a casi el 30 ó 40 por ciento de la población de que el presidente que eligieron es un agente de un gobierno extranjero y pretende convertir el país en una prisión socialista. Sin embargo, la mayoría ha logrado encontrar el acceso a otra información.

La estrategia utilizada ha sido quitarles el poder por medio de miles de detenciones, palizas, e incluso algunos asesinatos selectivos. Esto ha sido documentado, informado y denunciado por las principales organizaciones de derechos humanos en todo el mundo: Amnistía Internacional, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Human Rights Watch, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otros.

Un actor importante, el único país importante para mantener un embajador en Honduras durante la dictadura, ha mantenido un silencio atronador sobre la represión: el gobierno de Estados Unidos. La administración de Obama no ha pronunciado una palabra sobre las violaciones masivas de los derechos en Honduras. Este silencio, por sí mismo, dice todo lo que hay que saber sobre lo que esta administración ha estado realmente tratando de lograr en los 87 días desde que la democracia de Honduras fue aplastada militarmente. El equipo de Obama entiende exactamente cómo el gobierno del golpe de Estado mantiene su control sobre el poder, mediante la violencia y la represión. Y el presidente Obama, junto con su secretaria de Estado, no ha mostrado ninguna intención de socavar esta estrategia.

De hecho, el presidente Zelaya ha estado en Washington en seis ocasiones desde que fue derrocado, pero ni una sola vez consiguió una reunión con el presidente Obama. ¿Por qué ocurre esto? Lo más probable es que Obama no desee enviar una señal “errónea” a la dictadura, es decir, que el servicio pagado por la restauración de Zelaya debería tomarse en serio.

Estas señales son importantes porque la dictadura de Honduras está cavando en sus talones la apuesta de no tener ningún tipo de presión seria desde Washington. Ellos tienen miles de millones de dólares de activos en Estados Unidos que podrían ser congelados o incautados. Pero la dictadura, por ahora, confía en que el equipo de Obama no va a hacer nada que dañe a sus aliados.

Luz Patricia Mejía, jefa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tiene una visión diferente de la de Hillary Clinton con respecto al toque de queda de la dictadura. Mejía lo calificó como "una clara violación de los derechos humanos y las normas jurídicas", y dijo que quienes ordenaron estas medidas deben ser acusados en virtud de la legislación penal internacional.

¿Qué excusa pueden tener los militares para romper este apoyo pacífico, o la señora Clinton para apoyar la violencia del ejército? No había manera de justificar que la gente fuese una amenaza para la embajada de Brasil –todo lo contrario-, si algo hacían era proteger embajada. Esta es una razón para que los militares atacasen a la multitud.

El 11 de agosto, dieciséis miembros del Congreso de EEUU enviaron una carta al Presidente Obama instándole a "denunciar públicamente el uso de la violencia y la represión de manifestantes pacíficos, el asesinato de pacíficos organizadores políticos y todas las formas de censura e intimidación contra los medios de comunicación”.

Todavía están esperando una respuesta.

Algunos pueden recordar lo que sucedió con el presidente Bill Clinton cuando su gobierno envió señales mixtas a la dictadura de Haití en 1994. El residente Clinton había pedido al dictador Raúl Cedrás que dimitiese, por lo que el presidente elegido democráticamente, Jean-Bertrand Aristide, podría ser restaurado. Pero Cedrás estaba convencido -en parte debido a las declaraciones contradictorias de funcionarios de la administración como Brian Latell, de la CIA- de que Clinton no era un problema grave. Incluso después de que Jimmy Carter, Colin Powell, y el entonces senador Sam Nunn fueran enviados a Haití para tratar de persuadir a Cedrás de que saliera antes de la invasión de EEUU, el dictador juraba que aún no se lo creía. En septiembre de 1994, el presidente Clinton envió 20.000 soldados para derrocar la dictadura y restaurar al presidente legítimo (que, irónicamente, fue derrocado de nuevo en 2004, por un golpe de Estado instigado por Estados Unidos).

Por ahora, el gobierno golpista de Honduras tiene menos razones que la dictadura haitiana de 1994 para creer que el equipo de Obama hará algo serio para quitarle el poder.

Qué horrible mensaje el que la administración de Obama está enviando a las democracias de América Latina, y a todas las personas que aspiran a la democracia en todas partes.
Mark Weisbrot es codirector del Centro para la Investigación Económica y Política en Washington, DC. Obtuvo su doctorado en Economía en la Universidad de Michigan. Es coautor, con Dean Baker, de: Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos trabajos de investigación sobre política económica. También es presidente de Just Foreign Policy.

Fuente
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2009/sep/22/manuel-zelaya-honduras-coup-obama

TeleSUR denuncia nuevas agresiones contra su equipo periodístico en Honduras



TeleSUR

La embajada brasileña en Honduras, en la que se encuentra el presidente Zelaya y un equipo de profesionales de teleSUR, entre otras personas, ha sido foco de gases tóxicos y torturas militares, que han afectado no sólo al mandatario que fue derrocado por golpe militar, sino también al personal del canal internacional presente en el lugar, que sólo cumple con el deber de informar.


La multiestatal teleSUR, mediante un comunicado difundido este viernes, denunció diferentes agresiones ejecutadas por parte del régimen de facto hacia el personal periodístico que reporta desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra desde el pasado lunes el presidente legítimo, Manuel Zelaya.

A continuación se transcribe el texto íntegro:

Comunicado

TELESUR denuncia a la opinión pública mundial que:

El ejercicio del periodismo y el derecho a la libertad de información nuevamente ha sido violado por el gobierno de facto de Honduras al lanzar bombas de gas tóxico a la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

El equipo de esta multiestatal de la comunicación que se encuentra transmitiendo desde la sede diplomática ha sido afectado por la sustancia.

Con preocupación por la salud e integridad del personal de Telesur y de los colegas de los diferentes medios de prensa que se encuentra dentro de la embajada denunciamos estos hechos.

Esta acción se suma a otras prácticas de acoso psicológico y físico con tecnología de avanzada que se han empleado contra la sede diplomática.

A pesar de este nuevo hostigamiento contra nuestra labor, Telesur reafirma su compromiso de continuar informando con transparencia y con veracidad la realidad que ha venido viviendo este pueblo latinoamericano.

Ciudad de Caracas, Septiembre 25 de 2009

Fuente: http://telesurtv.net/noticias/secciones/no

ta/58355-NN/telesur-denuncia-nuevas-agresiones-contra-su-equipo-periodistico-en-honduras

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El Consejo de Seguridad de la ONU reclama el fin del asedio a la embajada de Brasil en Honduras

Prensa Latina


El Consejo de Seguridad de la ONU reclamó el cese del asedio a la embajada brasileña en Honduras y llamó a proseguir los esfuerzos internacionales para solucionar la crisis en ese país.
El órgano emitió una declaración el viernes después que el canciller de Brasil, Celso Amorim, denunció ante sus miembros las amenazas que los golpistas ejercen contra la misión diplomática de Brasil en Tegucigalpa.

En esa sede se encuentra alojado el presidente constitucional hondureño, José Manuel Zelaya, quien el pasado lunes regresó a su país luego de ser derrocado y expulsado al exterior el 28 de junio.

La respuesta del Consejo al gobierno brasileño incluye un llamado al régimen de facto en Honduras para que permita el suministro de agua, electricidad y alimentos a los albergados en la embajada, así como el restablecimiento de la comunicación telefónica.

Las conclusiones de las consultas realizadas entre los 15 miembros de esa instancia de la ONU también reclaman el respeto del principio de inviolabilidad de las sedes diplomáticas.

La declaración del Consejo, leída por su actual presidenta, la embajadora de Estados Unidos Susan Rice, insta a todas las partes a mantener la calma y evitar una escalada de la situación.

Asimismo, convoca a acelerar las gestiones diplomáticas en marcha a nivel regional, entre ellas la acción mediadora encargada por la Organización de Estados Americanos al presidente de Costa Rica, Oscar Arias.

Interrogada por la prensa, la titular del Consejo de Seguridad consideró que ese órgano no celebrará más reuniones sobre el tema.

Por su parte, los embajadores de México y Costa Rica, miembros no permanentes de esa instancia de la ONU, coincidieron en que la declaración elaborada por consenso es un claro mensaje de apoyo a las acciones regionales para un arreglo en Honduras.

Durante su exposición ante el Consejo, el Canciller de Brasil aseguró que existe verdadero peligro para la vida del mandatario legítimo hondureño, su familia y funcionarios diplomáticos de la embajada brasileña en Tegucigalpa.

Amorim dio detalles sobre la llegada pacífica y por su medios de Zelaya a esa instalación el pasado lunes y subrayó que fue recibido en su capacidad de presidente legítimo de Honduras.

Informó que el mandatario le aseguró en una conversación telefónica que había regresado para reasumir la presidencia de forma pacífica.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=120245&Itemid=1

Masiva marcha después de la represión. -La resistencia hondureña no se detiene y mantiene su agenda-

Giorgio Trucchi
Rel-UITA

En la ONU se exige la inmediata restitución de Zelaya


Una vez más el pueblo hondureño respondió con fuerza a la violencia a la que fue sometido a lo largo de 88 días. Miles de personas volvieron a manifestarse en las calles de la capital, mientras en el resto del país se multiplicaban las acciones de resistencia contra el gobierno de facto. En la ONU, los países latinoamericanos y europeos pidieron la inmediata restitución del presidente Manuel Zelaya y ordenaron a sus embajadores regresar a Honduras para agilizar el proceso de diálogo.

Los 88 días de resistencia y lucha contra el golpe de Estado del pasado 28 de junio fueron celebrados con una desbordante marcha por las vías de la capital, Tegucigalpa, después de la brutal represión de la cual fue víctima el pueblo hondureño que estaba celebrando el regreso del presidente legítimo Manuel Zelaya Rosales.

Aprovechando la suspensión temporal del toque de queda, la marcha se dirigió hacia las instalaciones de Naciones Unidas, a pocas cuadras de la embajada de Brasil, donde todavía está refugiado el presidente Zelaya.

Un nutrido dispositivo militar, cuyos efectivos estaban fuertemente armados y preparados con máscaras antigás, impidió el paso a los manifestantes y se vivieron momentos de tensión y de abierta provocación de parte de la Policía y el Ejército para justificar una nueva represión.

“Ayer en la embajada de Brasil este gobierno demostró nuevamente su faceta claramente fascista y dictatorial al reprimir al pueblo –declaró a Sirel el secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) y miembro de la conducción colegiada del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, Israel Salinas–.

El día de hoy este pueblo está demostrando estar en condiciones de librar esta lucha para una Honduras distinta. La entrada al país del presidente Manuel Zelaya es un primer paso que demuestra que el proceso que estamos desarrollando está dando resultados.

Ahora –continuó Salinas– vamos por su restitución, y ante la posición muy dura del gobierno de facto no dudamos que la profundización de la resistencia y la presión internacional, que cada día se hace más intensa, van a acabar con los golpistas.

Nosotros seguimos con nuestros planteamientos y pedimos la restauración de la institucionalidad a través de la restitución del presidente Zelaya, y el inicio de un proceso que nos conduzca a una Asamblea Constituyente”, concluyó el líder sindical.

Después de una larga negociación entre la dirigencia del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado y el mando policial, los manifestantes llegaron a pocos centenares de metros de su objetivo, coreando consignas e increpando a los militares, lo cual fue clasificado como un éxito.

Finalizada la marcha, la gente regresó a sus barrios y aldeas para continuar con la resistencia activa y durante toda la tarde hubo nuevos enfrentamientos con el Ejército y la Policía que dejó un saldo de varios heridos y detenidos.

El gobierno de facto acorralado

Mientras en toda Honduras sigue la resistencia y la presencia del presidente Manuel Zelaya se vuelve un motivo más para echar a andar lo que la gente considera el último esfuerzo para restaurar la democracia en el país, la Asamblea General de la ONU volvió a exigir al gobierno de facto la inmediata restitución del presidente hondureño.

“Es imprescindible que tomemos conciencia de que si no construimos y diseñamos una estrategia multilateral fuerte y precisa que haga retornar la democracia en Honduras, con un ejercicio preciso de respeto a los derechos humanos que asegure que haya elecciones libres y democráticas en el marco del respeto a la Constitución, estaremos sentando un severo precedente en una región que durante décadas y durante la doctrina de la seguridad nacional sufrió interrupciones democráticas, que segaron la vida de miles de latinoamericanos, provocaron el exilio de otros tantos y una grave tragedia social y económica –advirtió la presidenta de Argentina, Cristina Fernández–.

Multilateralismo significa también que debemos fijar reglas y acciones concretas en este mundo global que deberán ser aceptadas por todos los países, porque en el caso de Honduras estamos ante un golpe cívico y mediático que ha sido cuidadosamente disimulado o minimizado”, concluyó Fernández.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió que Manuel Zelaya regrese de inmediato a la presidencia de su país y que la comunidad internacional esté alerta “para asegurar la inviolabilidad de la misión diplomática de Brasil en la capital de Honduras”, mientras que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, instó al gobierno de facto aceptar el Acuerdo de San José.

También el secretario general de la OEA, José Manuel Insulza, tuvo palabras muy duras contra el régimen de facto. “Cuanto más pasa el tiempo es cada vez más grave. En este momento, en Nueva York están todos los países del mundo representados y hay uno que no es reconocido, lo cual es triste y bien complicado a la hora de pedir un crédito", dijo Insulza.

Una primera medida fue anunciada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al suspender la asistencia técnica actualmente brindada por esta organización al Tribunal Supremo Electoral de Honduras, por considerar que “en este momento no existen las condiciones para organizar elecciones creíbles que impulsen la paz y la estabilidad”.

Unión Europea y OEA impulsan el diálogo

Apoyando la propuesta de diálogo presentada en los días pasados por el presidente Zelaya, la OEA y la UE acordaron hoy que sus embajadores en Honduras vuelvan a Tegucigalpa, y enviar lo antes posible una misión diplomática compuesta por cancilleres americanos, con el objetivo de poner en marcha una mesa de negociación.

El canciller español Miguel Ángel Moratinos aclaró que tanto la OEA como la UE mantienen su condena al golpe de Estado y reclaman la restitución del presidente Zelaya y el restablecimiento del orden constitucional, desechando de esta manera la absurda propuesta presentada recientemente por el gobierno de facto.

Mientras tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió con urgencia al Congreso de Honduras poder regresar al país, para constatar el estado de los derechos humanos a la luz de lo ocurrido en los días pasados, cuando el Ejército y la Policía reprimieron brutalmente la manifestación pacífica de miles de hondureños.

Fuente: http://www.rel-uita.org/internacional/honduras/la_resistencia_no_se_detiene.htm

martes, 15 de septiembre de 2009

Gobierno facto Honduras lanza desafío en medio marchas


ZELAYA PROMETE OTRA VEZ RETORNO

Micheletti reunió el martes a unas 20.000 personas en el estadio, donde desfiló el Ejército y modernos aviones de combate surcaron la capital. Muchos portaban banderas azules y blancas de Honduras y algunos llevaban carteles con leyendas como "Nos salvamos del comunismo de Chávez y Zelaya".

"Esta es la verdadera marcha, no la del peregrino errante que se llama Manuel Zelaya y nos quiere imponer el chavismo", dijo a Reuters José Canales, de 55 años, quien usaba un gran sombrero parecido al que suele llevar el mandatario depuesto.

Zelaya dijo en una entrevista con Radio Globo que regresará a Honduras, pero no dijo cómo. "Les garantizo que antes del último día del mes septiembre estoy en Honduras, estoy en el poder. Sólo mi retorno garantiza que el país vuelva a retomar el camino de la democracia", señaló.

A pocas cuadras del estadio, miles de partidarios de Zelaya exigían una vez más el retorno del presidente, muchos de ellos con banderas rojas e imágenes del líder revolucionario Ernesto "Che" Guevara.

"Si no vuelve Mel (Zelaya) aquí hay guerra civil. Este gobierno golpista tiene que salir, tenemos que volver a la democracia", dijo Angel Martínez, un estudiante universitario de 23 años.

Estados Unidos revocó las visas de Micheletti, de funcionarios e incluso de grandes empresarios que apoyaron el golpe, aunque sólo mantiene suspendida la ayuda militar por 30 millones de dólares. Zelaya ha pedido al presidente Barack Obama más acciones para presionar por su retorno.

(Con reportes de Laura MacInnis en Ginebra y Bate Felix y Julien Toyer en Bruselas)

(Escrito por Anahí Rama, editado por Pablo Garibian)

Epistola para los enemigos‏

''Mi arma es la poesía

y la policía no sabe encontrarla

cuando me palpa contra una pared oscura

cacheteada por la luz de las sirenas''



Nuestras letras armadas los están apuntando. Nuestras letras amadas los vencerán... por una energía latina desgastada en prolongadas resistencias.

Todos sabrán que la voz es para trabajar las verdades. Hay hombres que piensan lo mismo y aun no hacen nada juntos... como decir que el crimen legal no nos representa.

Somos los hijos de esta tierra que nos usurparon por la fuerza del odio y la recuperaremos por la fuerza del amor.


Con la tierra alambrada y su naturaleza en una aniquilación acelerada, la juventud pronto va a cansarse, pronto va a despertar, pronto va a darse cuenta que una pared hecha de dinero y bonos y cheques y acciones y tarjetas no puede resistir mucho mas.

Vamos a arrojar poesías hechas molotovs. No solo afectaran a los que están en contra, también a los que no hicieron nada a favor... Estamos avisados!


Volveremos silbando a la luna. Tejidos o desprotegidos, rebeldes o cómplices, control obrero o esclavitud asalariada. Democracia que cambia los electos y sigue sirviendo al capital o la revolución que elimina las jerarquías para servir al pueblo.

La batalla se presenta sin trincheras, sin rivales visibles. Cada escéptico un desertor. Cada hombre que malgasta su vida haciendo rico al otro sin poder desarrollar sus capacidades innatas es un daño colateral.


Viajaremos a los lugares secretos donde crearemos una revolución solidaria capaz de desenmascarar a la violencia. Les devolveremos una seriedad compasiva del hombre que llora y nadie lo ve.

Dominados por la decadencia a la que no queremos pertenecer, estallamos en cientos de formas de pureza ingobernable.


El sol que nunca sufrió el frío nos acobijo sobre un pedazo del mundo, justo cuando llovía oscuridad ocultando hasta las sombras de nuestros corazones insurgentes. Y ahí el mundo se movía sin movernos y teníamos una nueva oportunidad de usar nuestra energía para desatar las locuras mas cuerdas que nuestros sentidos nunca imaginaron.


El enemigo no da tregua. Cada niño que muere de hambre o de enfermedad es una baja en la vida del pueblo. Es incomodo tomar consciencia plena que vivimos en guerra, que en cada paso en la determinación de los pueblos se agrava el enfrentamiento. Nos educaron para obedecer y temer. Y el miedo actuá como arma química. ¿Cuanto mas creen que podemos permitir que la violencia pasee tranquila entre nosotros?


Ahora vemos la oscuridad gracias a las estrellas, o basta encender la pantalla o comprar un diario para leer comunicados del que te ataca. Es una cacería, no un combate. ¿Cuanto mas creen podemos seguir huyendo? El enemigo no se detiene si nosotros retrocedemos.

Nosotros heredamos esta lucha casi perdida. Pero cada tanto nacen unos que mejores preparados lucharan con paz hasta que las armas se auto-destruyan.


Nadie podrá detener la sonrisa que llevamos, no podrán sacárnosla ni arrancándonos la boca. Vengan o no vengan los vamos a buscar porque esto ya comenzó.


Amael